El último puente colgante inca cae sobre el río Apurímac

El histórico puente colgante Q’eswachaka, situado en Perú, creado por los incas se desplomó sobre el río Apurímac, debido a la falta de mantenimiento que se suspendió a consecuencia de la pandemia provocada por el Coronavirus.

© Perú21

El puente inca estaba construido a base de fibra vegetal (ichu), mismo que se realizó hace 600 años y es considerado como Patrimonio de Cultura mide 30 metros de largo, y tenía más 3 mil 700 metros de altitud.

Cada año, los originarios de la localidad realizaban el tradicional ritual de renovación de las fibras, para que este resistiera, sin embargo, la crisis sanitaria impidió el mantenimiento.

El puente colgante es un punto turístico, incluso las agencias de viajes diseñaban paquetes de ecoturismo para que los extranjeros presenciarán el proceso de “mink” (restauración del puente).

La renovación anual del puente inicia en la segunda semana de junio, en esta actividad se cuenta con la participación de cientos de campesinos de las comunidades de Chaupibanda, Choccayhua, Huinchiri y Ccollana Quehue, quienes trabajan en el mantenimiento por 3 días.