Partió el doctor Barreto, símbolo de la medicina popular y la justicia social
A los 80 años de edad, partió a otro plano de vida el doctor Benjamín Barreto Baca, médico, revolucionario y ser humano ejemplar. Su legado fue recordado con amor y admiración por sus hijas, familiares, amigos y la militancia sandinista, quienes lo reconocen como un símbolo de lucha, entrega comunitaria y compromiso con los más humildes. Su vida estuvo marcada por la solidaridad, la cercanía al pueblo y la formación de nuevas generaciones desde el ejemplo.












"Mi papá nos dio un apodo a cada una desde que nacimos, como una muestra de la relación especial que tenía con nosotras. Siempre nos enseñó que su estrategia era el barrio, la comunidad, la cuadra…", compartió su hija Guerda Barreto, quien resaltó también su disciplina, sensibilidad social y el enorme corazón con el que atendía a sus pacientes. El doctor Barreto fue el primer geriatra del país, un médico con alma de agricultor y manos dispuestas a servir al pueblo.
El Consejo Municipal de León le rindió homenaje póstumo mediante una sesión extraordinaria celebrada en el Centro Cultural Rigoberto López Pérez, donde le fue entregada la Orden Buitrago Buitrago en memoria, destacando su incansable entrega como médico, revolucionario y ciudadano ejemplar. La alcaldesa de León, Guissela Lacayo, subrayó que “el doctor Benjamín Barreto fue el corazón de esta ciudad”, recordando su papel clave en la lucha insurreccional, su trabajo como viceministro de salud y su incansable labor durante los años difíciles del neoliberalismo.
A lo largo de su vida, el doctor Barreto se distinguió por su humildad, sencillez y profunda vocación de servicio. Fue un hombre leal a los principios de justicia social, un faro para quienes lo conocieron y una inspiración permanente para nuevas generaciones comprometidas con la salud, la dignidad y la transformación de Nicaragua. Su memoria queda sembrada en la historia viva del pueblo leonés y de todo el país.