Platillos de Cuaresma que deleitan el paladar de los nicaragüenses

Nicaragua es un país rico en cultura, tradición, bellezas naturales, pero principalmente en gastronomía, pues sus pobladores llevan la sazón indígena de sus tierras, ya que es un país multiétnico y pluricultural, lo que fortalece la variedad de platillos que se pueden consumir en tiempos de Cuaresma.

© mapanicaragua.com

Es una tradición que, con la llegada del verano y el periodo de Cuaresma las familias elaboren diversas comidas típicas, tales como el pinol de iguana y la sopa de queso o de cuajada, mismos que son degustados por su exquisito sabor pinolero.

En Nicaragua puedes encontrar la sopa de queso en los diferentes mercados. Pues, es muy común que los comerciantes elaboren este riquísimo platillo desde el Miércoles de Ceniza hasta el Miércoles de Resurrección, esto como parte de honrar los 40 días en que Jesús ayunó en el desierto.

Entre otras comidas que los nicaragüenses preparan con mucho afán, se encuentra el cóctel de chacalines, la sopa marinera, el delicioso e inigualable Gaspar en Arroz aguado y el baho de Cuaresma.

A estos platillos típicos, se suman las bebidas tales como el pinol y el pinolillo simple, mismos que en esta época de verano y sobre todo durante la Semana Santa, se consumen con atado de dulce, o bien, un trozo de alfeñique.

En la gastronomía nicaragüense, no debe de faltar ese sabor dulce que delita tanto a los niños como a los adultos, se trata de los postres más sabrosos de la Semana Mayor: el almíbar y la cusnaca que se elaboran en muchos hogares, especialmente en el Pacífico.

Estas costumbres culinarias son parte de la identidad nicaragüense, un ejemplo de esto es el ajiaco, cuyo nombre tiene reminiscencias indígenas. En cuanto, a la preparación que es una mezcla de productos que usaban los ancestros, tales como los jocotes, quelite, carne de cerdo y de res, con trozos de piñas, yerbabuena o culantro y suficiente agua.

Pamela Úbeda