Víctimas del golpismo recuerdan sus pérdidas entre el dolor y la esperanza

Se cumple un año de la victoria del pueblo nicaragüense sobre quienes promovieron odio, muerte y zozobra en el país, los que promovieron un intento de Golpe de Estado, y causaron que 197 nicaragüenses ya no están entre nosotros, al menos físicamente, porque su recuerdo permanece intacto entre familiares y amigos, son las víctimas del terrorismo golpista, cuya representación llegó al programa de 15 Minutos donde se conversó con Ferson Castillo, hijo y hermano de víctimas del terrorismo; y Mirlehn Méndez, esposa de Bismarck Martínez.

Para Ferson Castillo fue muy doloroso ser una víctima del terrorismo, al ser secuestrado en el tranque de la muerte de Jinotepe, Carazo, después su dolor fue aún mayor al enterarse que el 24 de junio los mismos seres llenos de odio asesinaron a su hermano, Cristopher Roberto Castillo Rosales, y diez días después, cuando su padre pedía justicia, el 05 de julio el señor Roberto Castillo Cruz también fue asesinado.

“Duele como hijo, como hermano y como familiar de estas dos personas, que sus vidas fueron cercenadas, que fueron asesinados brutalmente por personas, por el simple hecho de pensar diferentes, por el simple hecho de nosotros ser una familia militante del Frente Sandinista, por ese simple hecho les arrebataron la vida a mis dos familiares”, expresó Ferson Castillo.

Este duro golpe la familia Castillo no se lo esperaba, pues no se imaginaron que hubiera personas intolerantes al pensamiento diferente de cada ser humano. Un momento traumático para Ferson Castillo fue cuando lo secuestraron el 16 de mayo, lo golpearon, lo amenazaron y lo humillaron de todas las formas posibles.

“A mí me golpearon, a mí me arrastraron desde la gasolinera hasta el tranque del San José, el famoso tranque del San José, el tranque de la muerte, el tranque de los asesinatos, el tranque de las torturas, ahí me tuvieron amarrado, me golpearon todo el día, me tuvieron encapuchado y lastimosamente uno es creyente de Dios, y hay personas que se prestaron al juego y al papel que estaban llevando esos tranques” narró.

Ferson logró salir vivó de este tranque de la muerte por que un cura llegó a negociar su salida, como si fuese una mercancía, no sin antes prometer cosas que tenía que cumplir.

A un año de esos días de terror para las familias nicaragüenses, Ferson Castillo y su familia no fueron las únicas víctimas del tranque de la muerte en Jinotepe, pues ahí también torturaron aun amigo, aun padre, a un esposo, aun abuelo, aun héroe de amor, al Compañero Bismarck Martínez, que lleva 10 meses de su secuestro y desaparición misteriosa.

La familia de Bismarck Martínez a un continúan con su dolor y con su esperanza de verlo una vez más, por lo que siguen exigiendo que le digan dónde está; Mirlehn Méndez se mantiene a pie de lucha con la fortalece que Dios le da día a día para seguir pidiendo el cadáver de su esposo.

“Pedimos a estar personas que participaron, y que saben dónde lo torturaron, donde lo secuestraron, y donde lo dejaron, pedimos de todo de todo corazón, como seres humanos, y ante un dios que tenemos que entregar cuenta, que nos digan donde esta Bismarck, hasta hoy nosotros, en nuestro dolor se mantiene como que hoy fuera 29 de junio porque a partir de las 8 fue la última comunicación que tuvimos” expresó su esposa.

Bismarck se comunicaba constantemente con su familia, y viajaba para protegerla, ya que esta estaba secuestrada por los tranques de la muerte en Jinotepe; fue un hombre que siempre insistió en el amor y la convivencia familiar, pues siempre tuvo una estrecha relación con sus nietos, pero de manera especial con José Daniel, relación que el odio rompió sin importarle el dolor que podría vivir una familia.

“Esto es doloroso, porque en el aspecto material se puede reponer, o no se puede reponer y se justifica, pero los sentimientos, no hay forma que se pueda justificar; no podemos olvidar, no podemos olvidar el daño que le hicieron a las familias, no solamente a las familias sandinistas, sino hasta las mismas familias de ellos que perdieron a sus seres queridos sin haber una justificación” señaló.

A pesar de que Ferson Castillo y Milehn Méndez tienen un dolor y tristeza por el terrorismo golpista, tienen la esperanza en de ver una Nicaragua llena de paz y reconciliación, para que las generaciones venideras puedan disfrutar de una tierra libre y soberana.