Muchas lo esperan para deleitarse con sus dulces raspados. Si va al mayoreo y pregunta por Donald Nicolas bello nadie lo conoce, pero si pregunta por el viejo del sombrerón, sobra quien le diga donde lo encuentra. En el mayoreo a todos los tiene amañados. Llega con su pito y todos salen a darle una probadita. ¡Si!, Pero a sus raspados.