Muchos hacen lo imposible por quitárselo de encima por eso recurren a una variedad de mitos. Todo se inicia con un espasmo involuntario del diafragma. Este musculo desciende cuando inhalamos para ayudar a llevar el aire a los pulmones y sube cuando exhalamos para expulsarlo. Pero cuando el diafragma se irrita hace que se suba de manera abrupta y causa que la glotis se cierre, creando el conocido “hic”.